Por Lucas Guzmán |
En el predio de Pontevedra de Ferro Carril Oeste, Talleres cayó en su debut del torneo Clausura de la Primera A de AFA por un tanto contra cero. La estadounidense Sarah Mirr logró desmarcarse y, como asomándose por una tapia, cabeceó sola y marcó el único tanto del encuentro. Tuvimos las nuestras, merecimos al menos el empate. Talleres tuvo 12 partidos seguidos sin conocer la derrota.
Llegar a Pontevedra desde Córdoba implica tomar tres colectivos, combinar dos líneas de subte y una hora en tren. Tal odisea no garantiza traer un triunfo, pero sí transmitirles a los lectores eso que no se vio por la transmisión.
Algún twittero de turno dirá que Talleres tuvo otro traspié, que no arranca y que perdió un partido contra un rival que debía ganar, y que lamentará a futuro esos tres puntos. Sí, puede ser, pero me quedo con esos gestos de equipo, como la arenga de las jugadoras que hacía resonar las paredes del vestuario y los constantes alientos entre ellas. Incluso al final del partido se las vio alrededor del carrito de hidratación dándose el necesario momento de reflexión colectiva mientras el CT caminaba hacia el vestuario. Crean, confien en este equipo.
Te lo resumo así nomás: Ferro, fiel al estilo de su DT Palermo, hizo su juego, metió la cuchara justo y se llevó la frutilla del postre, y nos dejó comiendo esas feas cerezas artificiales cuyo inventor se merece el mayor de mis desprecios.
Lo que yo vi es que Talleres no pudo aceitar el juego asociado, priorizó el pase rápido y no la fluidez que lo caracterizó en los últimos partidos. Recién en la última mitad del segundo tiempo pudo meter de a cuatro o cinco pases seguidos y acorraló a Ferro contra su arco. En ese apuro perdimos muchas pelotas, nos quedábamos cortas y por momentos no supimos abstraernos del juego aguerrido de Ferro. Los pases son la base para armar jugadas y los ladrillos que van construyendo la confianza del equipo durante el partido. La imprecisión nos frenó siempre.
También, mucho pelotazo a dividir. Si la última línea defensiva tiene que lateralizar y dar veinte pases entre sí hasta que aparezca el espacio, eso es más productivo que rifar un pelotazo a un sector con pocas probabilidades de ganar, no solo la primera sino también la segunda. Durísima la última linea defensiva verde
En el primer tiempo hubo momentos en que nuestras delanteras se la vieron solas en la medialuna contraria, teniendo que recibir, controlar, darse vuelta y encima rematar contra tres defensoras verdolagas. Se la bancaron pero las tenían medidas. Nos faltó sorpresa y un poco de movilidad, pero la constante fue siempre que Ferro sabe defenderse.




Ferro apretó en las salidas, dobló las marcas de las que hacen jugar y, cuando las liberaba, supo anticipar los pases a las receptoras y no escatimó en meter el brazo para cortar con falta. A pesar de que nuestras jugadoras fueron muy voluntariosas en las marcas, hubo pasajes donde controlaban y trasladaban de más, lo que permitió a Ferro llegar para morderles los lanzamientos.
Lamentablemente, de la decena de remates de Talleres solo dos o tres fueron en dirección de la arquera Cabrera y el resto pasó por encima de los palos, privándonos de la chance a rebote. Las jugadoras y el cuerpo técnico se fueron con los dientes apretados de la bronca y sin hacer declaraciones.
Para el neutral, “fue un lindo partido para ser escuchado por radio”, porque fue completo. Tuvo de todo: el gol de arrebato del local en los clásicos “primeros quince”, Talleres yendo a buscarlo con varios remates que pasaron cerquísima como los de Fonseca y Núñez. Cuando parecía que se picaba, aparecían los duelos ganados de la Colo Tregartten y la frescura que le dieron los ingresos desde el banco con Moran, Félix, y la juvenil Nacha Mestre que sigue sumando minutos. No se pudo, ni se dio.
La gente de Talleres, presente como siempre cualquiera sea la distancia. Así haya uno, dos o miles… como dijo un amigo, lo importante es que, cuando salga el equipo, Talleres tenga siempre a alguien a quien saludar, y créanme que así será hasta el final del torneo.

Talleres está para cosas grandes y, con la excelencia tatuada en la frente, lleva implícita una presión natural que se asume como un lindo desafío, pero es menester saber gestionarla. Se puede perder, pero nunca se van a bajar los brazos. Eso es Talleres, esas son las Matadoras y siempre se levantan.
Si bien todos los partidos son claves, no hay que ver más allá de los noventa. Un partido a la vez. Se perdió el primero, se ajusta y a otra cosa. Toca otro duro rival. Dale, vamos a por SAT.
SINTESIS
via Talleres
Ferro (1): 1. Maricel Cabrera; 16. Maricel González, 21. Alejandra Montero, 18. Guadalupe González, 6. Agustina Scmidt; 3. Tiziana Lezcano, 10. Florencia Silva, 5. Sarah Mirr, 8. Sofia Moyano; 20. Bárbara Calvo, 9. Rocio Correa.
Suplentes: 12. Oriana Román, 4. Tiziana Gutiérrez, 14. Milagros Cisneros, 24. Rocío Lueje, 27. Emili Godoy, 97. Melany Morel, 11. Alicia Zaracho, 15. Alexia Mendoza, 30. Adelina Villalba, 33. Rocio Gómez. DT: Juan Palermo.
Talleres (0): 1. Daniela Pontel; 5. Ahelín Piña, 6. Agustina Aguilera, 2. Giuliana González, 21. Stephanie Tregartten; 15. Agustina Vargas, 14. Julieta Mozejko; 10. Brisa Jara, 7. Romina Núñez, 8. Catalina Primo; 9. Juana Fonseca.
Suplentes: 27. Agustina Ruffino, 4. Belén Ludueña, 25. Catalina Dos Reis, 31. Josefina Roldán, 18. Melani Morán, 30. Josefina Félix, 16. Lola Hernández, 22. Juliana Nardón, 23. Ignacia Mestre. DT: Leandro Iglesias.
Gol: 6’ PT Sara Mirr (F).
Cambios en Ferro: Alicia Zaracho por Rocio Correa, Rocio Lueje por Sofia Moyano, Rocio Gómez por Bárbara Calvo.
Cambios en Talleres: Melani Morán por Brisa Jara, Josefina Félix por Julieta Mozejko, Ignacia Mestre por Stephanie Tregartten.
Amonestadas: Rocio Correa (F), Stefphanie Tregartten (T), Maricel González (F), Sofia Moyano (F), Rocío Lueje (F).
Expulsadas: –
Árbitra: Paz Reami
